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CUÁNTA POBLACIÓN

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¿CÓMO SABEMOS CUÁNTA POBLACIÓN HAY?

La población es el número de habitantes que vive en un territorio en un momento determinado. Conocer la población de un lugar es importante porque ayuda a planificar cuántos colegios, hospitales, supermercados, casas... se necesitan.

Te preguntarás cómo se sabe cuántos habitantes hay en cada lugar. Antiguamente eran los registros parroquiales los que llevaban la cuenta (cuántas personas nacían, fallecían, llegaban...). Desde hace unos 150 años se realizan censos de población, que son registros oficiales realizados en un país cada diez años (el último de España fue en 2001, y en México, en el año 2000). La información recogida en los censos es individual (normalmente, cada persona mayor de 15 años rellena un cuestionario) y ¡secreta!

El análisis de los censos permite conocer datos sobre la población de un país: composición por sexo y edad (si hay más mujeres que hombres, de qué edades son), lugar de nacimiento y residencia (así se sabe el número de inmigrantes y emigrantes), nivel de estudios (y de esta forma poder acabar con el analfabetismo)... ¡Y muchos datos más! Cada año estas cifras se van actualizando para que no se queden anticuadas y poder hacer estimaciones demográficas que mejoren las planificaciones de los gobiernos.

¿CÓMO EVOLUCIONA LA POBLACIÓN?

La población evoluciona de diferente manera en cada lugar: depende del número de nacimientos (natalidad), fallecimientos (mortalidad), inmigrantes y emigrantes que se cuenten en un periodo de tiempo determinado.


Si nacen más personas de las que fallecen en un país, la población crecerá. El crecimiento natural en este caso será positivo.
Pero si ocurre lo contrario, la población total disminuirá, y el crecimiento natural será negativo. Aunque puede ocurrir que aumente el número de inmigrantes y se compense la pérdida de población.

En España el crecimiento natural es muy bajo, mientras que en México es más elevado.

UNA POBLACIÓN CADA VEZ MÁS VIEJA

Los avances en la medicina, los hábitos de higiene y la mejora en la alimentación han permitido el aumento de la esperanza de vida al nacer (edad media que podemos vivir cada uno). ¿Sabías que una persona de un país desarrollado vive once años más de promedio (76 años frente a 65) que otra de un país menos desarrollado?

Estos avances y mejoras también han motivado la reducción de la mortalidad, aunque las cifras siguen siendo altas en los países menos desarrollados (caso de muchos países de África o de Asia), debido al hambre y a la falta de recursos médicos y sanitarios para luchar contra ciertas epidemias, como el SIDA.

Para que la población se mantenga, hace falta que nazcan, como mínimo, dos hijos por mujer. En muchos países desarrollados no se llega a esta cifra, y por eso se produce un progresivo envejecimiento de la población: cada vez es más numeroso el grupo de mayores (por cada 100 habitantes, hay 18 menores de 15 años y 16 de más de 65 años). En los países menos desarrollados la proporción es de 33 menores por cada 5 mayores. Según estos datos, ¿estás de acuerdo en que la población crecerá más en aquellos países donde hay más población joven?

¿CÓMO SE DISTRIBUYE LA POBLACIÓN?

La población se distribuye de una manera muy desigual por el planeta.

Las regiones más pobladas son las de clima templado, las llanuras y las costas.
Las regiones más despobladas son los desiertos, las montañas y las zonas polares.

Pero, dentro de estas regiones, las personas prefieren vivir en las zonas urbanas porque hay más servicios (agua potable, luz, calles asfaltadas...). Casi la mitad de la población mundial vive en las ciudades: a estos ‘urbanitas’ les consideramos población urbana (suponen el 47% de la población mundial, es decir, 47 de cada 100 personas). Al resto les consideramos población rural.

La densidad de población te sirve para conocer el grado de concentración de la población. Se calcula al dividir el número de habitantes por el número de kilómetros cuadrados que tiene un territorio.

En las ciudades la densidad es muy elevada, ya que se trata de una población concentrada (muchas personas viven en poco espacio).
En las zonas rurales la densidad es menor porque, aunque las personas tienden a concentrarse en los pueblos, existe un elevado porcentaje de población dispersa.

LA POBLACIÓN ACTIVA

Es importante conocer la composición de la población de un país en cuanto a la actividad laboral: la riqueza económica la generan las personas que trabajan.


La población activa es la que está en edad de trabajar (en la mayor parte de los países es la que tiene entre 16 y 65 años).
La población inactiva o dependiente es la que no está en edad de trabajar (niños menores de 16 años y personas jubiladas, que tienen más de 65 años).

Dentro de la población activa podemos hacer una nueva clasificación:

La población ocupada es la que tiene un puesto de trabajo.
La población parada es la que no tiene un puesto de trabajo y lo está buscando.

Los países donde las cifras de paro y población dependiente son elevadas son poco dinámicos en cuanto a generación de riqueza. En ellos pueden surgir problemas de marginación, delincuencia, explotación infantil...


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