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LA REPRODUCCION DE LAS PLANTAS

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LAS PLANTAS CON SEMILLAS

Las plantas, al igual que el resto de los seres vivos, son capaces de reproducirse. Casi todas ellas se reproducen mediante semillas. Una vez formadas, las semillas se desprenden de la planta y caen al suelo; una nueva planta empieza entonces a desarrollarse. Hay dos grupos de plantas con semillas, también llamadas espermatofitos: las gimnospermas y las angiospermas.

Angiospermas:

La mayoría de las plantas que conoces son angiospermas. Son las que tienen flores. Seguro que conoces muchas: el rosal, el lilo, el jazmín, el laurel, la hortensia, el romero, el manzano, la malva, el magnolio, el almendro, el cerezo o el chopo son angiospermas.

¿Cómo se reproducen las angiospermas? Muy fácil, ¡utilizan sus flores! La flor sirve a la planta para reproducirse, es decir, para formar nuevas plantas. Las flores fabrican las semillas, ¿quieres averiguar cómo? Ya sabes que el ovario es la parte femenina de la flor y que en su interior están los óvulos. Los estambres constituyen la parte masculina de la flor y son los encargados de producir el polen. Para que se forme la semilla, los granos de polen tienen que llegar hasta el ovario de otra flor, transportados por los animales o por el viento. En el ovario tiene lugar la fecundación: el grano de polen se une al óvulo. El óvulo fecundado forma la semilla, y el ovario aumenta de tamaño y se convierte en el fruto. Cuando el fruto está maduro, las semillas caen al suelo y originan una nueva planta.

Es decir, las angiospermas son plantas con flores cuyas semillas están encerradas en un fruto.

Gimnospermas:

Son plantas que producen semillas, pero estas no están encerradas en un fruto. ¿Conoces alguna planta de este tipo? ¡Claro que sí! Los pinos son gimnospermas, y sus semillas son los piñones. Las gimnospermas tienen flores algo diferentes a las que estás acostumbrado a ver: no tienen pétalos ni sépalos, y los óvulos no están encerrados dentro de un ovario. El óvulo, en cambio, aparece desnudo sobre una escama. Normalmente, estas escamas se agrupan formando una especie de cono.

Hay dos tipos de conos: los conos femeninos, que llevan los óvulos, y los conos masculinos, que llevan los granos de polen. El polen de un cono masculino se une con el óvulo presente en el cono femenino. Tras la fecundación, se forman las semillas, que reciben el nombre de piñones. El cono femenino se cierra y se vuelve leñoso, formando la piña. Cuando la piña se abre, libera los piñones, que darán origen a un nuevo árbol.

Como los óvulos no están encerrados dentro de un ovario, las semillas tampoco quedan en el interior de un fruto. Es decir, las gimnospermas son plantas con semillas, pero sin frutos.

LAS PLANTAS SIN SEMILLAS

Hay plantas, como los musgos y los helechos, que no se reproducen mediante semillas. Por supuesto, tampoco tienen flores. ¿Sabes cómo forman nuevas plantas? ¿Alguna vez te has fijado en una especie de bolitas marrones que los helechos tienen a veces en la parte inferior de las hojas? Esas bolitas contienen multitud de esporas, que caen al suelo y originan otra planta.

Los musgos y los helechos alternan una reproducción asexual con una reproducción sexual. Se reproducen asexualmente mediante la formación de esporas. Estas son unas células que se forman de manera asexual, ya que no provienen de la unión de dos células distintas. La espora, simplemente, se separa de la planta en la que nació y origina una nueva planta.

La reproducción sexual, en cambio, se lleva a cabo mediante la unión de una célula masculina con otra femenina. Estas células sexuales o gametos se forman en los órganos sexuales. Los órganos reproductores masculinos reciben el nombre de anteridios. Los órganos reproductores femeninos se llaman arquegonios y tienen forma de botella. Para que se produzca la fecundación, es decir, la unión entre la célula masculina y la femenina, tiene que haber agua. Los espermatozoides o células masculinas se desplazan por el agua hasta el arquegonio y penetran en él. Allí se unen al óvulo, formando el embrión que dará lugar a una nueva planta.

Durante una parte de su vida, la planta, que recibe el nombre de esporofito, se reproduce asexualmente formando esporas. Durante otra parte de su vida, la planta, que recibe el nombre de gametofito, se reproduce sexualmente formando espermatozoides y óvulos.


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